Panamá ofrece algunas de las vías de residencia permanente más accesibles y rápidas de América Latina. He acompañado a decenas de clientes en estos procesos y lo que más valoran es entender desde el inicio qué opción les conviene.
Naciones Amigas
El programa más utilizado. Dirigido a ciudadanos de países con los que Panamá mantiene relaciones de amistad — incluyendo Estados Unidos, Canadá, España y gran parte de Europa — permite obtener residencia permanente mediante una inversión de USD $200,000 en bienes raíces o depósito a plazo fijo. El proceso suele tomar entre 3 y 6 meses.
Inversionista Calificado
Para quienes realizan inversiones de mayor envergadura. El Decreto Ejecutivo 17 de 2026 renovó por completo esta subcategoría y ahora diferencia el monto según el tipo de inversión inmobiliaria: USD $300,000 si es un inmueble de primera venta (nuevo, nunca antes ocupado ni comercializado), o USD $500,000 si es de mercado secundario. También puede optarse por USD $500,000 en instrumentos del Mercado de Valores panameño (con permanencia mínima de 5 años), o un depósito a plazo fijo desde USD $750,000 en banca privada — reducido a USD $500,000 si el depósito se hace en el Banco Nacional de Panamá o la Caja de Ahorros. La residencia permanente se obtiene directamente, y tras 5 años continuos de residencia se puede optar por la naturalización. Vea el análisis completo →
Jubilado y Rentista Retirado
Para quienes reciben pensiones o tienen depósitos a plazo fijo que generan renta mensual. Requieren desde USD $750 mensuales y ofrecen beneficios adicionales como exenciones de impuestos en importaciones y descuentos en servicios.
La elección correcta depende de su nacionalidad, situación financiera y objetivos a largo plazo. Con gusto revisamos juntos cuál es la mejor ruta para su caso.